RESEÑA HISTÓRICA LA VICTORIA BOYACÁ

RESEÑA HISTÓRICA DE LA VICTORIA BOYACÁ


Por: Jairo Melo

    El municipio de La Victoria Boyacá fue fundado el 25 de octubre de 1.954 por Don Justo Emigdio Delgado Florido; se encuentra ubicado a 1.400 m.s.n.m., a 214 Km de Bogotá la capital de la República de Colombia, a 210 Km de Tunja la capital del departamento de Boyacá y a 130 Km de Chiquinquirá la cabecera de la Provincia de Occidente en el territorio “Vásquez”, en las pendientes laderas de la cordillera oriental de Los Andes; cuenta con clima templado, lluvias frecuentes, tempestades eléctricas y una temperatura de 23 ºC; posee un territorio de 110 Km2 que limita al norte y oriente con Quípama, y al sur y occidente con Yacopí Cundinamarca; sus ríos son el Sarracayal y el Batán; y posee una gran riqueza natural y cultural, donde su gente trabajadora, honesta y dicharachera, han dado importantes procesos sociales gestando el “Saber sobre historia” en tres periodos: “Aborigen”, “Colonización” y “Municipio”.

     La Victoria ancestralmente estuvo habitada por la pequeña pero valiente nación Muzo, aborígenes de la familia Caribe, quienes desplazaron a los Muiscas y desarrollaron su vida en las espesas selvas de parte del nororiente de Cundinamarca y occidente de Boyacá incluido el actual territorio victoriano, dedicándose a la recolección, pesca y caza para su “Gastronomía Ancestral” y conocido “Piquete de hojas”, sentando también las bases del “Saber agrícola tradicional” con el cultivo del maíz, para contar con vivienda realizaron “Construcciones en guadua y tabla”, para facilitar la vida diseñaron la “Elaboración de objetos artesanales”, para la salubridad, supervivencia y recreación realizaban el “Paseo al río” (Acompañado por adultos), para mantener su salud descubrieron los secretos de la botánica y el cuerpo humano creando “Conocimientos sobre medicina tradicional, parterismo, rezos y sobandijos”, y para explicar acontecimientos paranormales gestaron Conocimientos de mitos y leyendas”, sin olvidar su historia ancestral y descendencia de Ítoco, de quien cuenta la leyenda era un Cacique muy rico en joyas, oro y esmeraldas, siendo su mayor tesoro sus hijas Quípama  e Íbama quienes reinaban felices en este territorio, pero con la invasión española, Ítoco temeroso de que ellas cayeran en manos de los extranjeros, por medio de un ritual de sacrificio sagrado las convirtió en pueblos, hoy Quípama es un municipio, Íbama una Inspección de Policía de Yacopí e Ítoco una vereda de Quípama donde al morir aquel Cacique fue enterrado junto con sus riquezas, incluidas seis grandes esmeraldas, en una gran montaña desde donde vigila a sus hijas. 
     En 1559 se inicia la colonización española, quedando sentada cuando el conquistador Luís Lancheros funda la “Villa de la Santísima Trinidad de los Muzos”, blancos que extraían esmeraldas de las entrañas de esta tierra, desarrollando “Conocimiento minero” en el poblado de “La Corona”, quienes mezclaron su sangre con la nativa, naciendo los mestizos, indígenas acampesinados que con el paso de los siglos fueron haciendo más fuerte su raza, pero es hasta 1.900 que con la guerra de los 1.000 días un puñado de valientes aventureros toman posesión de las selvas victorianas, colonizando la región, delimitando propiedades de montaña a montaña, quienes venden posesiones a otros colonos que venían detrás de ellos, estableciendo parcelas, sembrados nuevos productos y trayendo aves de corral, creando su “Gastronomía y platos típicos” como la gallina criolla, pisco borracho, tullido, chanfaina de pisco, fara asado, fara sudado, fiambre de Nicaragua, asado de cerdo, arroz con pollo, mico de frijol, caldo de cacería, envueltos, arepas, alfandoque, chicha, guarapo, etc., y platos especiales como el “Sancocho de gallina criolla”, el “Sancocho de pisco” y el “Sancocho boyacense”, y para fortalecer su nueva cultura, componen música y letras para su “Arte musical – Merengue campesino alegre”, al igual que coreografías para el “Arte danzas – A ritmo de merengue campesino alegre”.

     Entre los descendientes de los colonos estaba Don Justo Emigdio Delgado, personaje inquieto, político y organizado, quien al ser nombrado Inspector de Policía de la vereda La Primavera de Muzo donde vivía, inicia la fundación de un caserío donando lotes sobre el camino Yacopí – Muzo, al que primero lo llamó “La Primavera”, luego pensando en la municipalidad lo denominó “La Victoria Rojas Pinilla” y al crearse el municipio en 1.965 lo bautizó como “La Victoria”, por haberla podido fundar en contra de todo, siendo Don Justo Emigdio su primer alcalde y luego muerto por esta victoria, pero en su nombre los victorianos continuaron con tradiciones como la “Celebración de las novenas navideñas”, las “Ceremonias de Semana Santa”, las “Romerías al Alto de la Cruz”, la “Visita al Alto de Santa Martha” y el “Paseo al cementerio antiguo”, y crearon otras como la “Fe y visita al monumento Virgen del Boquerón”, la “Visita a la Virgen de las Victorias”, la “Elaboración y elevación de cometas”, el “Sancocho de gallina Nicaragua”, la “Integración escolar (familia, amor y amistad)”, el “Festival de la cultura Justo Emigdio Delgado”, el “Festival de música de cuerda” y para el desarrollo la “Organización Trapiche comunitario”, y como en la violencia Don Justo Emigdio tramitó un pacto de paz entre fuerzas políticas, es reconocida como “Rinconcito de Paz”, por lo que los victorianos incentivados por la alcaldía, profesores, iglesias y líderes, mantienen su Convivencia con principios y valores”.

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